La falta de pago de expensas se consolida como un problema estructural en territorio bonaerense, dificultando el mantenimiento básico y las reparaciones en edificios.
La medida excepcional, que se extenderá por 60 días, busca aliviar la presión sobre los beneficiarios en un contexto de creciente deterioro del crédito en la provincia, siendo la morosidad bancaria la más alta desde 2010.